•Septiembre 18, 2009 •
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Un mechón de tu pelo sobre mi hombro al despertar.
El penúltimo aliento de tu respiración al besarme.
La taza de té caliente sobre mis manos, el vaho en la ventana.
La silueta de los cuerpos en la cama, tu olor en la almohada.
Mi primer pensamiento de la mañana, tu cara difuminada.
El cloroformo de los susurros
la ingravidez de las miraras
la tensión de momento,
el fluir de los líquidos.
La condensación derramada.

La muerte súbita, la nada
La levedad del ser transformada.
El nosotros sin retorno, la balada.
El infinito poderoso, la madrugada.
Escrito en La pluma, La polaroid, la estrella
•Septiembre 14, 2009 •
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•Septiembre 14, 2009 •
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Te oigo y mi cuerpo se alea con la tierra
real, viva, llena de esperanzas. Pareciera
como si toda la jara se balanceara a cada golpe
de tus palabras, y un olor a lavanda embriagara
mis sentidos. Y todo, todo. Fuera posible en ese instante.

Te oigo y vuelvo a creer en Ti, en Mi.
Sé que todo va a ir bien, otra vez.
Buceo como un pez entre las sábanas
y sonrío. Y sé que estás aquí para mi, que soy tuya.
Que nada malo puede pasarme a tu lado, entre tus brazos.
Escrito en La pluma, La polaroid, la estrella
•Septiembre 12, 2009 •
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•Septiembre 12, 2009 •
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Arañas tejiendo el aire
aire tiñendo azules
azules definiendo sombras
sombras pintando muros
muros contra los que morir.
Orbe de pensamientos ciegos
ciegos borrachos de poder
poder dominandor de mentes
mentes sobornando ausencias
ausencias deshojando olvidos.
Escrito en La pluma, La polaroid, la estrella
•Septiembre 11, 2009 •
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•Septiembre 11, 2009 •
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A veces uno ha pisado terrenos con la imaginción que parecieran reales.

Encierro en mi toda la fuerza del mar y la fragilidad de una gota.
Escrito en La pluma, La polaroid, la estrella
•Septiembre 10, 2009 •
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•Septiembre 10, 2009 •
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Desiertos de agua enredados en las telarañas de tus cabellos
Figuras geométricas invadiendo espacios inconexos del salón.
Cantos rodados serpenteando desde el talón hasta el baño.
Telegrama urgente… Ven Y Sálvame. Stop.

Hormigas acampando en el ombligo del tiempo.
Sinfonías de contestador automático comprimiéndose en el tímpano.
Dos menos cuarto de la madrugada cigarro y café amargo.
Telegrama urgente… Ven Y Sálvame. Stop.

Desidia noctámbula embriagando todo de un fundido negro.
Soberbia surrealista haciéndose hueco entre los cactus del pasillo.
Carrusel derritiéndose dentro de una esfera de cristal nevado.
Telegrama urgente… He Muerto. Stop. Resucítame. Stop.
Escrito en El vinilo, La pluma, la estrella
•Septiembre 9, 2009 •
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